Sendero Quebrada Guayacán (Autoguiado)

  • Principal atractivo: Acceso a la quebrada Guayacán
  • Público objetivo: Aficionados al deporte y la naturaleza, escolares de enseñanza media
  • Grado de Dificultad: Media
  • Extensión total: 8K

Sendero Quebrada Guayacán

Dentro de las ofertas de senderismo presentes en la Región Metropolitana, el Parque Mahuida cuenta con uno de los más desconocidos e interesantes circuitos para aquellos que busquen realizar una actividad más solitaria y exigente.

Completar el Trekking toma alrededor de 3 horas y 30 minutos, de intensidad moderada a exigente, con un gran de dificultad bajo, transcurriendo siempre por senderos demarcados.

PRESENTACIÓN

El circuito de la Quebrada Guayacán es un trazado que comprende la ascensión de una arista precordillerana de fuerte pendiente, pero de corta distancia, para luego descender hacia la quebrada que le da el nombre al mencionado circuito, caracterizada por la presencia de guayacanes y litres. Cruzada la quebrada, el retorno se ejecuta por la arista sur que la encajona.

Este sendero invita a adentrarse en una quebrada que, como muchas otras de la precordillera, probablemente conserva parte de su estado original (tal como hace 400 años atrás) y que no aparece cartografiada en los mapas oficiales de esta zona.

¿PORQUÉ 'GUAYACÁN'?

¿Porqué se llama “Quebrada Guayacán”?

Lo singular de esta quebrada es que en ella habita una pequeña población de Guayacanes, nombre común del arbusto Porlieria chilensis, especie endémica de Chile (crece sólo desde la IV a la VI Región). El origen de su nombre común, deriva del idioma waiacan, de raíz centroamericana, que se refiere al género Guaiacum, de los árboles nativos de bosques tropicales de América cuya madera es muy dura y se emplea en ebanistería. En Chile se transfirió el nombre “guayacán” a un arbusto de características similares a las de su equivalente caribeño.

Su importancia ecológica radica en que es una especie que realiza levantamiento hidráulico, es decir, moviliza aguas profundas a través de sus raíces, lo que conlleva a una mayor fertilidad del suelo superficial. Además, genera un microclima menos caluroso bajo su dosel, formando “islas de fertilidad” para otras especies, características que lo convierten en un ingeniero ecosistémico de los ambientes semiáridos. Actualmente, su categoría de conservación es vulnerable debido a la explotación que ha sufrido dada la resistencia y dureza de su madera que ha servido para fabricar herramientas de labranza, piezas de máquinas y artesanías. A lo largo de su área de distribución el Guayacán está amenazado por el desarrollo inmobiliario, la expansión urbana y agrícola, la minería, la sequía, y la herbivoría por ganado caprino.

DESCRIPCIÓN DEL SENDERO


DESCRIPCIÓN DEL SENDERO

Hecho el ingreso al Parque, se debe transitar por el camino vehicular aproximadamente unos 150 metros hasta una amplia entrada que señaliza la dirección hacia la Zona de Picnic del Parque. Aquí se debe  abandonar la calle principal y tomar dicho camino de tierra:

Durante el camino nos encontraremos con varias bifurcaciones. Debemos seguir siempre por el camino vehicular de tierra más ancho, el cual nos conducirá a la primera estación de descanso y, más adelante, a la antena de telecomunicaciones que actúa como segunda estación.

Transcurridos cerca de 670 metros desde el comienzo del circuito, llegamos a la Primera Estación de Descanso.

Seguir por el camino, manteniendo la dirección Este. El camino de tierra va cambiando de dirección cada ciertos tramos, lo que llamamos la “Z”, manteniendo una pendiente de mediana intensidad.

Foto – Llegada a la Antena de Telecomunicaciones.

Entre la primera Estación de Descanso, la cual cuenta con servicios básicos, hasta la Antena debemos transitar por 1150 metros aproximadamente. Llegados a la Antena, acaba el camino vehicular de tierra y se da inicio a la ascensión por la arista Norte que encajona la Quebrada Guayacán, inmersa en una fuerte pendiente, por un sendero demarcado, que sigue la dirección Este, siempre por el filo de la arista.

Foto – En el inicio del sendero, este circula por la izquierda de las estructuras allí presentes.

El sendero ofrece numerosas bifurcaciones, las cuales generalmente se reúnen a los pocos metros. En general, no existe riesgo de extravío, siempre y cuando mantengamos la ascensión por la huella principal la que, cada ciertos metros, contiene puntos azules que orientan a los visitantes.

Foto – Vista panorámica desde el sendero, mirando hacia Santiago, caracterizada por su estupenda vista.

Tras unos 800 metros aproximados de recorrido desde la segunda Estación de Descanso, llegamos finalmente al fin de la primera parte del circuito, la que pone fin a la ascensión por la arista Norte de la Quebrada de Guayacán, a unos 1300 msnm.

Foto – Desde este punto debemos abandonar la ruta – que prosigue hacia el cerro La Cruz – y comenzamos a bajar hacia la Quebrada.

El sendero que desciende por la Quebrada, atravesándola, rumbo a la arista Sur que la encajona, contiene una gran vegetación y belleza. En este tramo hay que tener, en un comienzo, sumo cuidado, tanto en la orientación que seguimos como en las características propias de la huella, la cual se encuentra con un importante grado de erosión. No existe riesgo de un accidente relevante, pero si podemos llegar a resbalarnos por lo suelto del terreno.

Una vez llegado al fondo de la quebrada, la cruzamos por un camino perfectamente demarcado, e iniciamos un suave ascenso en dirección a la arista que nos conducirá durante el retorno.

Foto – Vista panorámica desde el centro de la Quebrada, rumbo a la arista Sur.

Foto – En el recorrido entre la ladera norte y sur, nos encontramos con una Escalera muy particular.

Todo el tramo que debemos recorrer entre el punto más alto de la arista Norte, bajando por la Quebrada de Guayacán, hasta el punto más alto de la Arista Sur al cual accedemos antes de comenzar el sostenido descenso, engloba más de 1000 metros de trayecto.

La Zona más alta de la arista Sur se circula sobre un sendero perfectamente demarcado.

Foto – Mientras descendemos, nos encontramos con un espacio abierto, el cual puede ser utilizado como última estación de descanso, antes de proseguir con el filo de la arista, en dirección a Santiago.

Habiendo recorrido más de 400 metros desde la Estación de Descanso sugerida, nos encontramos con un contenedor metálico con una inscripción que nos muestra cuál opción elegir. Tomás la de la derecha, independiente de la existencia o no de una leyenda, en dirección Norte.

Foto – Contenedor emplazado en un ancho camino. Doblar a la derecha.

A unos 50 metros del contenedor, encontramos una antena eléctrica de grandes dimensiones. A su izquierda nace una nueva huella que va por el filo del tramo final de la arista.

Esta huella se prolonga por unos 750 metros aprox., por un sendero que en ciertos puntos se atenúa, pero que no alcanza a desorientarnos plenamente, el cual bajo por la loma hasta conectar con el camino vehicular que nos conducía a la segunda estación de descanso. En esta zona del circuito siempre tenemos a la vista el lugar al cual debemos acceder para completar el retorno.

Foto – Base de la antena, inicio del último tramo del sendero de descenso.

Foto – Al final de la arista, antes de comenzar un descenso más pronunciado de la loma, el sendero inicia un zigzag al costado derecho de un cerco perimetral que nos acompañará por varios metros, como excelente punto de referencia.

A continuación, el sendero sin ser muy notorio, tampoco pasa inadvertido, no existiendo peligro de extravío. Al fondo, el camino vehicular de tierra al cual debemos acceder.

Foto – En la recta final del sendero, éste se hace más suave y perceptible.

Foto – Salida del sendero y llegada al camino de tierra que recorrimos horas atrás. Una vez abandonado el sendero que nos llevó al camino principal, no queda otra que recorrerlo en dirección Oeste, deshaciendo los pasos que efectuamos al comienzo de nuestro Trekking. Este último tramo es de un poco más de 1000 metros, hasta retornar al punto que dio comienzo a nuestra aventura.

 

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Recomendaciones

  • Dar aviso al Parque de que se desarrollará esta actividad.
  • Ir con las vestimentas adecuadas, según época del año.
  • Portar, a lo menos, 2 litros de agua o sucedáneo.
  • Llevar algún tipo de snack o ración de marcha.
  • No circular por otros senderos ajenos a los descritos, para evitar erosionar dichas zonas, además de eliminar el riesgo de extravío.
  • No molestar ni intervenir la flora y fauna local.